La IA ya ayuda a detectar enfermedades de la retina en imágenes del ojo. Qué usos son reales hoy, cuáles están en investigación y qué no cambia.
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La inteligencia artificial ya se usa en oftalmología, sobre todo para analizar imágenes de la retina y detectar a tiempo enfermedades como la retinopatía diabética. En 2018 la FDA estadounidense autorizó el primer sistema, IDx-DR, capaz de hacer ese cribado sin que un especialista interprete la imagen (FDA). La IA no sustituye al oftalmólogo: le ayuda a cribar, priorizar y seguir a los pacientes.
Los algoritmos de aprendizaje profundo se entrenan con miles de imágenes para reconocer signos de enfermedad. Sus aplicaciones más estudiadas son:
La IA puede procesar de forma automática retinografías, OCT y campos visuales. Aporta criterios homogéneos al interpretar las imágenes, permite que el oftalmólogo dedique más tiempo a los casos complejos y acerca herramientas de diagnóstico a centros con menos especialistas. El resultado siempre debe revisarlo un profesional.
Se investiga el uso de modelos predictivos para anticipar cómo evolucionará una enfermedad o cómo responderá un paciente a un tratamiento: por ejemplo, en el seguimiento del glaucoma o en el cálculo de parámetros para la cirugía refractiva y la cirugía de catarata. Son herramientas de apoyo, no decisiones automáticas.
Combinada con cámaras de retina en centros de atención primaria o dispositivos portátiles, la IA permite cribar a pacientes lejos de un servicio de oftalmología y derivar solo a quienes lo necesitan.
La mayoría de estas aplicaciones están en fase de investigación o de validación.
La mejor prevención sigue siendo revisarseUna revisión oftalmológica completa permite detectar a tiempo problemas de retina, glaucoma o graduación.
Sobre todo para analizar imágenes del ojo, como retinografías y tomografías (OCT), y detectar signos de retinopatía diabética, glaucoma o degeneración macular. También se investiga para predecir la evolución de enfermedades y ayudar a planificar tratamientos.
Sí, en el cribado. En 2018 la FDA estadounidense autorizó IDx-DR, el primer sistema que detecta la retinopatía diabética más que leve a partir de fotos de la retina sin que un especialista interprete la imagen. Si el resultado es positivo, el paciente debe ir al oftalmólogo.
No. Estas herramientas ayudan a cribar, priorizar y seguir a los pacientes, pero el diagnóstico completo, la decisión sobre el tratamiento y la cirugía siguen siendo del oftalmólogo, que interpreta los resultados junto con la exploración y la historia clínica.
Revisión médica
Dr. Jaume Crespí, MD PhD
Centre Oftalmològic Arumí
Clínica oftalmológica independiente en Barcelona desde 1926
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